Lucha con Valentía y Generosidad: Nunca caminaras solo

“Estamos aquí para crecer juntos, no solo para ganar partidos.”

Estamos a las puertas del final de temporada. Las competiciones y los equipos ya están en su recta final o han acabado. Algunos han llegado donde se esperaba de ellos, otros no. Poco a poco se revela si la temporada será la que soñamos… o si toca empezar ya la reconstrucción.

Como entrenadores, este es el momento clave para mirar con profundidad, para analizar el camino recorrido y qué mejorar de cara a la siguiente temporada. Debemos identificar las fortalezas y debilidades de nuestros deportistas, tanto a nivel individual como colectivo, si realmente queremos sacar lo mejor de ellos. Se trata de desafiar sus límites, expandir su rendimiento, fortalecer su confianza y enriquecer su mirada del mundo y de sí mismos.

El equipo como sistema, no solo un grupo de personas

Desde la perspectiva que da la PNL y la experiencia de grandes terapeutas como Satir o Bateson, sabemos que un equipo no es simplemente una suma de jugadores. Es un sistema, un cuerpo, en el que todos sus miembros son importantes e influyen unos en otros. Un cuerpo que tiene vida propia. Y si queremos hacer un buen trabajo, debemos entender cómo se construyen los vínculos y cómo afectan al rendimiento colectivo. Desde la perspectiva que da la PNL y la experiencia de grandes terapeutas como Satir o Bateson, sabemos que un equipo no es simplemente una suma de jugadores. Es un sistema, un cuerpo, en el que todos sus miembros son importantes e influyen unos en otros. Un cuerpo que tiene vida propia. Y si queremos hacer un buen trabajo, debemos entender cómo se construyen los vínculos y cómo afectan al rendimiento colectivo.

«Así como nuestro cuerpo tiene muchas partes y cada parte tiene una función específica, el cuerpo de Cristo también. Nosotros somos las diversas partes de un solo cuerpo y nos pertenecemos unos a otros. Dios, en su gracia, nos ha dado dones diferentes para hacer bien determinadas cosas. Por lo tanto, si Dios te dio la capacidad de profetizar, habla con toda la fe que Dios te haya concedido. Si tu don es servir a otros, sírvelos bien. Si eres maestro, enseña bien. Si tu don consiste en animar a otros, anímalos. Si tu don es dar, hazlo con generosidad. Si Dios te ha dado la capacidad de liderar, toma la responsabilidad en serio. Y si tienes el don de mostrar bondad a otros, hazlo con gusto.
— Romanos 12:4-8

Todos conocemos ejemplos de equipos llenos de “estrellas” que no funcionan… y otros que, desde la humildad, hacen historia. La diferencia está en su identidad colectiva, su generosidad y curiosidad: está en el porcentaje del modelo del mundo de cada uno que es capaz de compartir, el que guía sus comportamientos frente a la adversidad. La identidad individual de cada jugador moldea, poco a poco, la identidad del equipo.

No se trata solo de entrenar, se trata de transformar lo que eres capaz de hacer

Entender los enlaces entre los miembros del grupo, cómo se relacionan y cómo evolucionan, no siempre es sencillo. Por eso, en muchos casos, se hace necesaria la intervención de profesionales del coaching, la psicología o la PNL.

La PNL nuevo código, bien aplicada, puede generar cambios rápidos y consistentes. Porque la mayor derrota no está en un marcador: está en la distancia entre lo que un deportista podía haber sido y lo que terminó siendo, empujado por creencias limitantes o por una visión empobrecida de sí mismo.

Cuando un jugador no se ve capaz, se desconecta de sus posibilidades. Y cuando eso ocurre, el equipo también pierde. El problema no es el mundo, es el mapa interno con el que cada jugador lo interpreta: sus creencias, sus etiquetas, sus limitaciones internas, sus miedos.

Rendimiento vs Aprendizaje: ¿De verdad hay diferencia?

Muchos se preguntan si hay que elegir entre formar o competir. Pero si queremos rendimiento de verdad, necesitamos formar primero, y formar compitiendo. El aprendizaje continuo no es el enemigo del rendimiento: es su origen. ¿Qué mejor aprendizaje que ir estirando tus recursos en entornos donde tengas que adaptarte?

Si queremos una buena cosecha, primero debemos sembrar con intención. Visualizar qué queremos plantar sin mirar solo la semilla, cuidar con cariño, perseverar con paciencia. Y entender que, aunque no veamos resultados inmediatos, algo está creciendo: las raíces se están fortaleciendo.

Actitud, compromiso y comunicación: las claves invisibles

Estar por encima de los desafíos del día a día es una elección, estar dispuesto a seguir con el proceso cuando se está cansado, cuando el día a día o los resultados no deseados te arrastran al desánimo. No depende solo del talento, sino de la actitud. Y si realmente lo deseamos, encontraremos el camino para avanzar, crecer y superar lo que hoy parece un muro.

Los mayores retos no vienen del rival. Vienen del interior del equipo, de las creencias individuales, del lenguaje interno, de los mensajes no verbalizados, de la coherencia entre lo que decimos, sentimos y hacemos. Y como entrenadores, tenemos que ser los primeros en trabajar esa coherencia.

Además, debemos aceptar que no todos los jugadores viven el mismo nivel de compromiso. Algunos se entregan por decisión propia, otros lo hacen arrastrados por factores externos. Por eso, el reto más ambicioso al que nos enfrentamos es mantener el crecimiento del equipo pase lo que pase, y haya que tomar las decisiones que haya que tomar, desde lo individual hasta lo colectivo. El crecimiento duele.

Y para crecer, es mejor hacerlo juntos; hay que aprender a comunicarnos con conciencia. Hablar bien, escucharnos y gesticular con propósito. Porque la forma en que nos hablamos (a otros y a nosotros mismos) puede ser el puente hacia el cambio o el ancla que nos detiene.

La autoafirmación nos lleva a creer que las cosas pueden empezar a pasar

“Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque el Señor tu Dios estará contigo dondequiera que vayas.”
— Josué 1:9

Esta es nuestra verdadera misión como líderes: ayudar a otros a descubrirse, crecer, confiar y compartir su mejor versión con el equipo. Porque cuando un jugador se transforma desde dentro, transforma también todo lo que toca.

Y tú, como entrenador o líder, ¿estás sembrando desde el miedo o desde la confianza?


Descubre más desde BLESSED COACHING + PNL

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

2 comentarios en “Lucha con Valentía y Generosidad: Nunca caminaras solo

  1. Avatar de shaddaitineo

    fabulous! Reports Detail [Cultural Exchange and Diplomacy Initiatives] 2025 stylish

    Me gusta

    1. Avatar de Kike Fernandez

      Thank you very much for your comment, best regards

      Me gusta

Deja un comentario

search previous next tag category expand menu location phone mail time cart zoom edit close